* Yo debería estar trabajando desde anteayer.
* Tengo miedo.
* Creo que nadie merece estas semanas de estrés académico.
* No es sano.
* Quiero trabajar envolviendo regalos para la temporada de Navidad.
* Necesito envolver regalos.
* El año pasado no envolví ningún regalo, ¿lo puede creer, estimado lector?
* Pero sé que no me aceptarían. Ninguna tienda busca empaquetadores de regalos.
* Cada vez que paso por uno de esos mesones donde envuelven regalos, en los supermercados, y veo que alguna empleada(o) coloca un prisma dentro de una bolsa de regalo (de esas de plástico que se cierran con autoadhesivos), me llevo las manos a la cara y digo mentalmente algo como: "Oh, Dios, ¿por qué permites esto?".
**(Aclaro que soy totalmente atea)**
* ¿Dónde está su dedicación por el arte de envolver regalos?
* Deberían contratar gente con vocación.
**(¿Vocación por envolver regalos? Por favor, nadie sufre por eso; sólo tú. La gente normal está trabajando en eso sólo para ganar dinero)**
* He vuelto a escuchar la canción de Laura Canoura, "Un Amor del Bueno".
* Y tuvo el mismo efecto.
* Esa canción hace que no quiera hacer nada más que oírla.
* La oigo, la oigo, y la oigo. La canto muy despacito. La tarareo. Y lloro, porque soy una estúpida llorona que pasa esperando a que le llegue algo de amor.
* Qué horrible es sentirse así de sola.
* Qué imbécil.
* Se acerca una depresión, me temo.
* ¿Existirá alguien para mí?
* ¿O me deberé conformar otra vez con ir sola a los ciclos de teatro gratuitos de Ñuñoa y Estación Central?
**(Pero si eso es en febrero... ¿Qué será de ti en diciembre y enero? ¿Te vas a matar?)**
* Mátate, llorona estúpida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario