-No sé.
-Se supone que nos queremos, ¿no?
-Yo te quiero. Y te voy a querer siempre, pero... Pero yo no puedo seguir así.
-Yo te quiero. Y te voy a querer siempre, pero... Pero yo no puedo seguir así.
-Con Mónica nos vamos a separar.
-No, no es eso. Es que... Lo de nosotros no es nada.
-O sea, eso decidámoslo juntos. Veámonos esta noche.
-No, no puedo. (...) Quisimos terminar muchas veces.
-Sí, pero ahora ya te quiero, y eso no tiene remedio. Me estás cagando.
-Va a pasar.
-No. Nada pasa. Todo queda dentro de uno.
-Tarde o temprano se olvida.
-¡Pico que se olvida! Uno no puede escoger lo que se va al olvido y lo que queda en el recuerdo. No entiendes nada, pendeja de mierda.
De pronto recordé esta escena de "Sexo con amor".
Algunos enlaces de referencia:
Un dibujo aquí (enlace disponible sólo si me tiene como contacto en Facebook, ah. No voy a andar mostrando mis dibujos a todo el mundo)
En septiembre de 2017 escribí sobre esta misma película.
En ese entonces, estaba del lado del personaje de Jorge.
Ahora, inesperadamente, me siento un poco más identificada con Luisa. Y es un alivio.
Deseaba desesperadamente que él me quisiera. Pero eso no pasaba.
Lo deseaba con todas mis fuerzas.
Y lloraba y lloraba. Esperaba y lloraba (lloraba mares, vaya que lloraba), pero nada pasaba.
Simplemente nada pasaba en él.
Qué terribles fueron esos años.
Es un alivio no sentir lo mismo que sentía.
(Estos recuerdos me hicieron llorar)