viernes, 27 de noviembre de 2015

El Chocolate Nunca es Suficiente

* Que alguien me explique qué diablos está sucediendo. Que me lo diga con una sinceridad brutal.
* Que me encare con la verdad, por más dolorosa que sea.
* Que me rompa la cara con la realidad.

* Ayer fui a un supermercado. Fui a comprar chocolates.
* Gasté más de $5 000 en chocolates. Nunca había gastado tanto dinero en chocolate para consumo propio.
* Cuando caminaba hacia el supermercado, pensé: "Nunca hay suficiente chocolate. Siempre hace falta."

* Es como si hubiera sabido que iba a llorar.


* Una mentira, una palabra, una excusa bastaría.
* ...Tú sabes que eso no es cierto. Nunca te basta.


* Necesito que alguien me explique qué está pasando, por favor.

Llanto Explosivo

* Lo arruinaste.
* Lo arruinaste.
* Lo arruinaste.
* Lo arruinaste. Arruinaste todo.


* Muy pocas veces has sentido este llanto explosivo.
* Podrás tomarte el día para llorar tranquila.
* El problema es que cuando te tomas un día, terminas tomándote como tres semanas, y cada vez te hundes más.

* Tenías tantas expectativas. La esperanza estaba tan, pero tan instalada.


* Es verdad. Es la misma sensación de esa tarde. Ya nada importa.
* Espero no hacer algo de lo que me arrepienta después.
* Suena a amenaza, pero no lo es. La única amenazada soy yo.

La Solitudine

* Hoy, en clases, hubo un momento en que casi me puse a llorar. Los ojos se me inundaron.
* Sólo éramos cinco personas en la sala, así que no habría pasado desapercibida.

* No tenía ganas de nada.
* Salí con pena de casa.

* En el microbús, una señora me pidió que pulsara el timbre.
* No le respondí. No tenía ganas de hablar. No tenía ganas de decirle: "Ya toqué el timbre. Yo también me bajo acá."
* Cuando me bajé de la micro, deseé con todas mis fuerzas volverme muda.

* Fui la primera en llegar a la sala. Saludé al profesor.
* No tenía ganas de saludarlo.
* Unos minutos después, me preguntó cómo estaba. No suelo contestar esa pregunta.
* Casi nunca respondo cuando me dicen: "Hola, ¿cómo estás?"
* Así que sólo asentí con la cabeza y le respondí con una sonrisa, bastante forzada, por cierto.
* "¿Bien?", me preguntó, como insistiendo.
* Le hubiera respondido algo como: "Mhh, sólo estoy."
* ¿Qué era mi pena comparada con la de él, cuyo padre falleció hace menos de un mes? ¿Con qué derecho le iba a decir que me sentía mal o triste?

* En plena clase, se me humedecieron los ojos. Casi me puse a llorar.
* Pero, ¿quién era yo para ponerme a llorar frente a una persona a quien se le había muerto un familiar hace poco?
**(Por ahí no va el asunto)**
* Habría sido incómodo y vergonzoso llorar en la sala de clases, con todas las (cuatro) personas mirándome.

* Tuve que sacar mi cuaderno borrador de la cartera. Lo abrí bajo la mesa, y escribí en él: "Tengo unas ganas de llorar. Por favor, no me dejes."
* Afortunadamente, no se me escapó ninguna lágrima.


* Cuando escribí la entrada pasada, estaba en la biblioteca de la universidad. Ahí pude llorar, muy discretamente.



* Es tan triste cuando se va perdiendo la esperanza.


* El título de esta entrada hace referencia a ese verso de Laura Pausini que dice: "En clase ya no puedo más", pero supongo que eso usted ya lo sabía, estimado lector.
* Deja de llorar, por favor.

Mentira

* Es como si siempre tuviera pena. Hay una tristeza tan interiorizada que es como si ya no importara nada.
* El mismo miedo de siempre.


* Ojalá me mintiera.

* "No. No quiero verte. No quiero nada contigo. Sólo me das pena", o algo así.
* ¿Por qué se me ocurren estas cosas?

martes, 24 de noviembre de 2015

El Enamoramiento de Verano

* A propósito del enlace que coloqué en la entrada anterior...

* "Enamoramiento no correspondido e imposible de verano", pff.
* Qué largo ha sido este verano entonces, ¿no cree, estimado lector? Un verano de más de diez meses.
* Y sigue siendo no correspondido y medio imposible.


* Cuando leí lo que había escrito en febrero, me reí un poco.
* Una parte de mí se alegró por haber alcanzado lo inalcanzable.
* Mi "yo de febrero" me habría reclamado: "¿Y tú, de qué te quejas?"
* Me quejo, porque es mi derecho, porque soy una inconformista, porque soy una masoquista quejumbrosa.
* En parte, es como tener siempre el orgullo herido, no lo sé.

* No sé si me estoy volviendo demasiado borderline y masoquista para estas cosas.
* Mi "yo de febrero" estaría saltando de felicidad.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Aunque Tome Mil Olas...

* ¿"Aunque tome mil, o un millón de olas, no..."?
* Es que estás tan llena de amor, se te escapa por los poros. Tienes tanto amor para dar.
* Y él no está para tus cursilerías.
* Parece que te será inevitable declarártele, como también inevitable es el posterior rechazo.

* Imaginaba otra vez la locura del "bus de Morfeo".
* Llanto por teléfono.
* Una vez estuve tendida boca arriba en una plaza por media hora o más. Era de noche, alrededor de las 23:30. El pasto estaba húmedo y hacía frío en el ambiente. Estaba triste. Lloraba desganada sobre el césped.
**(Esto ya lo escribí una vez)**
* ¿Me iría a buscar si doy más pena? Tal vez sí, pero después sería peor. Nadie tiene la paciencia suficiente (ni yo) para tratar con mis fantasías suicidas.

* Sólo estás buscando amor. Sólo quieres alguien que te quiera. ¿Por qué debe ser tan difícil?



* Soñé que estaba encima de esa persona. Estábamos teniendo sexo. Cabalgaba eufórica y desesperada. Intentaba aferrarme a él, como siempre, quedarme con su olor en mis manos, arrancar trozos de su piel para tener un recuerdo.
* Fue un bonito sueño. Ojalá pudiera hacerlo realidad pronto, o algún día.
* Si hubiera una próxima vez (qué desesperanzadora sueno), intentaré tener más soltura en mis manos.
* Ya no quedan uñas y hay un par de heridas en los dedos.
* De verdad, el panorama es bastante pesimista.
* Si sigo así, moriré tres o cuatro veces en dos semanas.

* Siempre se va. Siempre desaparece.
* Y desaparece porque soy una pésima groupie, de eso no hay duda.


* Soy tan redundante.