viernes, 18 de septiembre de 2015

Groupie Post-Concierto

* Ella se despertó, y se puso a llorar desesperada (otra vez) dando vueltas en la cama.
* Ella no pudo evitar ponerse triste, por estar consciente de su condición de groupie.
* La euforia se va (por el momento), y la pena queda, como el efecto post-concierto.
* Ella, la groupie, está ahí y teme que estará siempre ahí para él. Eso es ser una groupie, al fin y al cabo.
**(¿Segura que estás escribiendo de la groupie?)**


* Ella siempre había fantaseado con eso, desde adolescente. Incluso hizo un dibujo titulado "Besos Acorralados", algo que nunca pudo llevar a cabo con su ex-novio de forma espontánea.
* Si eso no fue "tender a Víktor", entonces que alguien me explique de dónde salió este hombre y cómo sabe esas cosas.
**(Lo sabe porque tal vez has revelado demasiado en este blog...)**



* Antes de dormir, ella fue al baño a lavarse la cara, cepillarse los dientes y cambiarse de ropa, como el común de la gente.
* Al quitarse la media de su pierna izquierda sintió un tirón; tenía una ampolla (reventada y pegada a la media) en la base del pulgar, producido por esos zapatos que a veces no se amoldan bien.
* No lo había sentido en todo el camino.



* Ahora sí que puedo decir: "Esto nunca me había pasado."

jueves, 17 de septiembre de 2015

Sobrecirculación de Sangre

* Mi libido se fue al más allá.

* Exceso de circulación de sangre en los labios. En todos los labios existentes.
* Terminé con la cara pegada al interior del lavamanos, éste mojado por los hilos de baba y la humedad de mi aliento.
* Me sostuve con mi mano derecha al borde del lavamanos.
* Mi piernas flectadas y débiles.
**(Debí verme en una posición muy ridícula)**

* Vivan esas invocaciones en las que no termino llorando.
**(Ya fuiste lo suficientemente patética durante la tarde)**

* Pero no dejo de preguntarme lo que vengo escribiendo en mi cuaderno borrador en los últimos días.
* Yo nunca seré suficiente, o "tan suficiente". Y esto me pesa muchísimo.
* Créame, estimado y fiel lector, que estoy llena de miedo.

Granitos de Azúcar

* Creo que se viene, por segunda vez, una época de mentirle a mis padres.
* Ya dije la primera mentira. Me costó, tuve que pensarla por un par de segundos.


* Terminé despeinada.

* Las cuatro hebillas para el cabello que tenía sobre mi cabeza terminaron en la altura de mi nuca.


-No sé qué hacer. No sé qué estoy haciendo.

-Te estás comiendo una empanada, y tomándote un chocolate.
-Gracias.


* No sé qué estoy haciendo.

* Sólo soy una groupie.
* Siempre voy a ser una groupie, temo.
* Me cito a mí misma: "Si besas su mano una vez, va a caer enseguida, y besará las tuyas mil veces."
* Evidentemente, ya caí.

* La chica de púrpura estuvo muy presente. No quería.

* No quería que me viera llorona. Fui una vergüenza.


Dulce es el fuego que duerme en ti,

no volveré a temer
**(Bueno, la última línea es mentira)**


* Esto estaba totalmente fuera de todas mis expectativas.

* El terremoto también, por supuesto.
* Fue mágico.
* Quise tanto detener el tiempo.
* Cielos, fue tan mágico.

* Ahora (en este momento) puedo llorar. Debo hacerlo ahora.


* Comparativamente, recién ahora me doy cuenta de tantas cosas.
* Sin duda, el innombrable fue un error, una cicatriz.



* ¿De qué trata esto?
* De granitos de azúcar y de dulzura. Sólo dulzura (al menos de mi parte).
* ¿Y qué significa todo esto?
* Por favor, que alguien me lo diga... No soporto esta incertidumbre.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El Cumpleaños de Judit

* A pesar de las coincidencias (aterradoras), el evento me sirvió para escapar de mis pensamientos.
* Si hubiera estado todo el día en casa, le hubiera seguido dando al F5 como loca.
**(Risitas)**

* Pero de pronto, en un momento, miré al cielo. Estaba de color azul rojizo.
* Entonces pensé que ahí era lo más cerca que he estado de él (hasta ahora).
* Ahora (en ese entonces) sí que estábamos bajo el mismo cielo.
* Sólo dos kilómetros de distancia.
* Cuando me fui del lugar, afortunadamente lo hice junto a tres compañeros. Caminamos hacia la estación de Metro.
* Una de las compañeras debía bajarse en la misma estación que yo, así que no tenía forma de escaparme ni de hacer ninguna tontería de la que pudiera arrepentirme.
**(Suelo escaparme, o desaparecerme. Eso todos lo saben)**


* Misión cumplida, pude presumir de la envoltura de regalo.



"Judith I" (1901), de Gustav Klimt.

martes, 15 de septiembre de 2015

Coincidencia Aterradora

* Cuando me enteré de la fecha, el evento, y el lugar geográfico, casi no lo pude creer.
* Es como si, pase lo que pase, algo insistiera en que cometa la locura del "bus de Morfeo".
* ¿Es que acaso todo está conectado?



* ¿Le ha pasado, estimado lector, que recibe un regalo en donde el envoltorio es mejor que el presente mismo?

* A mí nunca me ha ocurrido eso, pero creo que me ha tocado hacer varios obsequios así.
* ¿Qué se sentirá al recibirlos?
* ¿La gente se desilusiona con esas cosas? ¿O al revés: La gente siente que la dedicación y el detalle puesto en un pedazo de papel plegado vale más que una miserable tableta de chocolate?
**(Lo de la tableta de chocolate es sólo un ejemplo, eh. Aplicable también al caso de calcetines o desodorantes en época navideña)**


* Después de cumplir los dieciocho años, Ruby se enteró de que sus amigas habían considerado casi-seriamente regalarle mierda. Sí, caca envuelta.

* Fue Hope la que le reveló a Ruby lo siguiente: "Con Emerald y Citrine estuvimos pensando mucho, nos calentamos la cabeza. Y dijimos, pucha, como a Ruby nada le sorprende, regalémosle un mojón envuelto."
* Al final no le regalaron mierda (menos mal, jaja), sino un vibrador rosado que resultó ser de muy mala calidad (vibró sólo un par de veces) y bastante tóxico.

* Ahora Ruby quiere un impulsor. Uno de esos que se mueven longitudinalmente (y que cuestan casi $130 000).
* Bueno, tristemente, nunca tendrá un impulsor. Tendría que ser millonaria, o ser amiga de un millonario para eso.
* Pero también quiere un conejito rotador rosado, siempre ha querido uno. El problema es que todos los que ha visto le parecen delgados, o cortos, y tendría que meterse como dos al mismo tiempo (y se ven igual de tóxicos).
**(Risas)**

* ...Es que mire esto (cuidado: NSFW), estimadísimo lector, cómo se mueven esas orejitas del conejo rosa. ¡Es adorable!
**(Carcajada)**



* Desde hoy (ayer) espero tener un registro fotográfico de todos los regalos que envuelva.
* Me gusta envolver regalos.
* Estoy siendo repetitiva, escribiendo de cosas que al resto de la gente le importa un bledo (como eso de las cintas autoarmables).
* Mi hermana dice que la gente ya no hace regalos para los cumpleaños, ¿qué tan cierto es eso?

lunes, 14 de septiembre de 2015

Paciencia

* En los últimos días he dibujado cosas que no debía.
* ¿Cómo es eso de "dibujar lo que no debo"?
* Sí, eso; no debo, porque temo que podría tratarse de una invocación. Y todos sabemos lo que es una invocación.
* Cuando quiero, no funciona, y cuando no quiero, sí.


* ¿Por qué no ves alguna película, o alguna serie, en vez de darle tanto al F5?
* En promedio lo haces una vez por minuto, lo que significa sesenta veces en una hora.
* Bueno, no tanto. Es una exageración, pero aun así es mucho.

* Temo ser demasiado ingenua. Temo haber sido más ingenua que nunca.
* Sólo fue para calmarte momentáneamente (muy momentáneamente, debo decir), y para que no lo sigas molestando.


♪ Cinco días sin tenerte,
cuántas lágrimas perdidas,
y yo, sigo atada a ti ♫



* En octubre habrá un concierto de Fernando Ubiergo, y me dan ganas de ir...
* La entrada es bastante más barata que para Los Nocheros.
* Pero temo no disfrutarlo.
* Pero me sé varias canciones del cantautor, muchas más que del grupo argentino, así que no ocurriría lo del último concierto.

♪ Ella era extraña... ♫



* Hace algunos años había un comercial de mata-insectos Raid, en donde aparecía un mosquito meditando, que decía: "Paciencia, que el apuro no conduce a nada."
* Al final, el mosquito no pudo contenerse, y voló hacia el interior de la casa, mientras gritaba: "¡Ya no aguanto más!" (o algo así), y explotó.

* Algo similar me está sucediendo.
* Y se supone que la paciencia es uno de mis excesos.
* ¿Debo seguir esperando por algo que creo nunca pasará?

sábado, 12 de septiembre de 2015

La Séptima Vez

* Esto lo iba a colocar en la entrada anterior, pero resultó demasiado extenso y lastimero.
**(Aquí va)**


* Y ya que estamos dando pena, y a propósito de séptimas veces...
**(No estoy segura de si quiero o debo escribir esto, pero algún día lo iba a hacer)**

* La primera vez que la acosaron sexualmente fue a los dieciséis años.
* Ella estaba en un bus, con su familia; madre, hermana, y abuelos maternos. Iba desde la estación de trenes hacia el hotel. Se encontraba de vacaciones, en HangZhou, China. Era el primer día de los tres que iba a estar en esa ciudad.
* Parecía una turista extranjera, con ese peinado tan poco común (¿tan coreano?).
* Era invierno, y ella llevaba puesta una parka que le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas, y unos pantalones. Sí, pantalones, éstos eran casi obligados, aunque ella no quisiera.
* Detrás de ella se colocó un hombre, el cual debió tener unos cuarenta años. Era un tipo robusto. Vestía una chaqueta de cuero café.
* Empezó como siempre empezarían estas cosas, el dorso de la mano (de él) pegada a su cadera.
* Era tan inocente. Jamás se lo imaginó.
* En esa época, ella estaba enamorada de un compañero de colegio, al otro lado del mundo.
* Al principio pensó que el tipo cargaba un bolso, o un maletín, y que por eso su dorso estaba ahí. Es que el bus estaba lleno, eran como las 18:00 horas.
* Pasaron unos minutos así, del dorso insistente en su cadera y su trasero, para que el tipo adquiriera "confianza" y volteara su mano, y la tocara con la palma completa, a través de su parka negra. El hombre no llevaba ningún maletín.
* Aún no lo quería creer.
* El tipo le pellizcó el trasero. Le dolió.
* Sintió soplidos del hombre en su oído izquierdo.
* Esa mano derecha alcanzó su entrepierna por detrás, a través del abrigo. Se quedó helada.
* Pensó en contárselo a su hermana, decírselo en español, como conversan siempre. Seguramente hubiera hecho algo, pero no se atrevió. Temió que su abuela se enterase y sufriera algún ataque cardíaco ahí mismo.
* Los quince o veinte minutos restantes del viaje se le hicieron eternos.

* Al llegar a la habitación del hotel, le contó a su hermana.
* Su hermana se enojó con ella por no haber hecho nada, y no le habló hasta la noche siguiente.
* Escribió el hecho en su agenda, una especie de diario de vida que siempre llevaba. Deseó que el tipo fuera atropellado por un camión.
* Cuando se bañó esa noche, se restregó las caderas y el culo con todas sus fuerzas, con rabia, y se puso a llorar.
* No pudo disfrutar de los días siguientes en la feria, el salón de té, ni en el Lago del Oeste.

* Cuatro años más tarde, cuando ella tuvo a su primer novio, el mismo del que estuvo enamorada antes, decidió contarle lo que le había pasado en HangZhou.
* Él también la culpó por no haber reaccionado.
* Dijo que se había dejado tocar, que ya no era pura. Bueno, él nunca la consideró "pura" (más bien "puta").
* Dijo también que si le ocurriera eso ahora, y no hiciera nada, sería como traicionarlo.
**(Ah... Esta sociedad, siempre culpando a la víctima)**

* Cada vez que lee el nombre de esa ciudad, se le viene ese recuerdo a la mente.


* La segunda vez que la acosaron sexualmente fue a los veintidós años, tres semanas después de terminar con su novio.
* Aún estaba afectada por la ruptura, no tenía ganas de nada.
* Era primavera. Llevaba puesto un vestido blanco con flores violetas, y encima, un suéter negro.
* Iba a la universidad en hora punta de la mañana, en un microbús.
* Detrás de ella se subió un tipo bastante normal, que por su vestimenta parecía trabajar en la construcción.
* Empezó igual, con el dorso de la mano en su cadera, y luego la palma.
* De verdad, ella no tenía ganas de pasar por lo mismo.
* Estuvo largo rato pensando en cómo reaccionar, porque debía y quería enfrentar al hombre.
* Sintió la mano del tipo sosteniéndola de la cadera derecha, y el pene palpitante frotándose a su trasero, como si tratara de follarla.
* Pensó un poco más, y su reacción final fue voltearse para mirar de frente al hombre y decir: "¡¿Le importaría dejar de tocarme?!"
* Varios pasajeros que estaban a su alrededor la oyeron, pero nadie hizo nada (bueno, eso es típico, ¿no?).
* El hombre, después de todo, tuvo cara para responderle: "Oh, perdón."
* Después de esa gran hazaña, ella se volteó otra vez. Sintió las piernas temblorosas, su corazón empezó a latir muy fuerte, y se le humedecieron los ojos. Una señora la vio así, pero tampoco hizo nada.
* Luego, cuando el microbús se fue vaciando, y ella logró avanzar, se percató de que el mismo hombre que antes la había manoseado, hizo lo mismo con otras tres mujeres.
* El tipo se merecía un rodillazo en los testículos.
* Ninguna de esas tres mujeres logró reaccionar.


* La tercera vez, ocurrió dos meses después del evento anterior.
* Era de mañana, también en un microbús.
* Se le acercó un hombre bien vestido, con traje negro y corbata, de unos cuarenta y tantos.
* El hombre llevaba un maletín en su mano derecha, y acercó el dorso a la cadera de la chica.
* Ella volteó un poco su cabeza, y su única reacción fue decir: "Deje de tocarme..."
* El hombre se alejó, y se bajó un par de paradas después.


* La cuarta vez fue en el mismo mes.
* Era de mañana, y ella tuvo la suerte de irse sentada en el bus.
* Iba sentada en el lado del pasillo.
* Se acercó un hombre que llevaba un bolso blanco cruzado. Él se pegó al asiento de ella, y frotó sus genitales en su hombro.
* Ella no quería creer lo que estaba ocurriendo. Nunca quiere creerlo, a decir verdad.
* Pensó en reaccionar, pero no se le ocurrió cómo.
* ¿Ponerse de pie, y decir en voz alta: "Deje de frotar su pene con mi hombro", o "el tipo de bolso blanco está restregando su pene a mi hombro"?
* ¿Cómo reaccionaría usted ante algo así, estimado lector?
* Él, viendo que ella no se atrevía a enfrentarlo, puso su mano sobre el cuello de la chica, camuflándose con unas hojas de papel impresas que traía.
* Pasó la mano por el cuello, hombro y espalda de ella, como acariciándola.
* Al final, ella se bajó antes que él. Y sintió asco en su hombro izquierdo.


* La quinta vez ocurrió cinco meses después.
* Era de tarde. Ella iba en Metro junto a un compañero y una compañera de universidad. Iban al Centro, a analizar el lugar, para un trabajo.
* Se dirigían desde estación Baquedano, para bajarse en Plaza de Armas.
* Sus compañeros se fueron conversando, y ella, como siempre, callada y medio apartada.
* Por su derecha se le acercó un hombre joven, que traía puesta una camiseta de cierto equipo de fútbol chileno.
* El tren subterráneo no estaba tan lleno, así que ella se dio cuenta de lo que trataba.
* El dorso de la mano izquierda del tipo empezó a tocar su cadera.
* Esperó un momento. ¿Acaso esperaba a que el hombre se arrepintiera o se cansara?
* Ella giró su cabeza como la otra vez, y dijo, también como la otra vez: "Deje de tocarme..."
* El tipo se alejó.
* Ninguno de sus compañeros se percató de la situación.
* Al bajarse en la estación Plaza de Armas con sus compañeros, en el andén, ella tuvo que pedir un par de segundos para calmarse. Le temblaban las piernas.
* Le reveló a sus compañeros que había un tipo al lado que la acababa de manosear. De verdad ninguno se había dado cuenta.
* Ellos le dieron contención.
* Su compañera le dijo que si ella le hubiera avisado en el momento, de seguro habría reaccionado. Siempre trae consigo una llave inglesa en su mochila, porque a ella también le ha ocurrido.
**(No exagero con eso de la llave inglesa, la he visto, jaja)**

* Esa noche, cuando ya estuvo en su casa, publicó un estado en Facebook, algo relacionado a su falta de agresividad y su carácter cortés.


* La sexta vez pasó cinco días después de lo del Metro. ¿Lo puede creer, estimado lector? ¡Cinco días!
* Era de mañana, y ella fue la última en subir al microbús.
* Quedó literalmente pegada entre la espalda de un hombre y la puerta del bus.
* Sintió la palma de la mano del hombre de adelante tocar completamente su monte de Venus.
* Le hirvió la sangre.
* Pensó en ocupar su alfiler de gancho que lleva siempre colgado de su bolso para estas ocasiones.
* Pero no. Siempre arrepintiéndose.
* Al final, su reacción fue empujar el brazo del tipo, alejándolo, mientras decía: "¡¿Va a dejar de tocarme?!"
* Varias personas la escucharon, pero como usted supondrá, estimado lector, nadie hizo nada.


* La séptima vez que ocurrió, fue tres semanas después de que cumpliera veinticuatro años.
* Ella se dirigía a la universidad en la mañana, en un microbús, como siempre.
* Ella se fue casi pegada a la caseta del conductor, y detrás se colocó un hombre.
* Y lo mismo de siempre: El dorso de la mano tocando su trasero.
* Qué cansada se sentía.
* Su mente estaba en otro lado. En ese tiempo, lo único que pensaba era: "No me quiero enamorar, no me quiero enamorar."
* Al final no hizo nada para detenerlo.
* Cuando el bus se detuvo en un paradero en donde baja y sube mucha gente, ella se volteó, y vio que el hombre que la había toqueteado se estaba bajando.
* Sólo notó que se trataba de un tipo rapado de unos treinta y tantos años, que llevaba puesta una camiseta de color rojo.


* Fin (espero).